CORRIENTE se define como una plataforma que propicia diferentes espacios de encuentro entre personas que, desde lugares y situaciones disímiles, acuden a éste para proponer o recibir contenidos diversos vinculados al concepto de “Cine de No Ficción”.

Proponemos una serie de acciones realizadas con la intención de generar experiencias que sacudan, perturben, alteren y/o transformen la mirada de las personas. La mirada concebida como la acción de ver y de definir sentido a las diversas intensidades y dimensiones, individuales y/o colectivas, de ese flujo del devenir que llamamos vida.  

Buscamos además suscitar en las personas el descubrimiento de las posibilidades latentes de devenir en realizadores; de proponer formas personales de hacer y pensar la No Ficción; de manifestar sentidos alternativos para sí y su comunidad; de apropiarse del lenguaje audiovisual y, ante sus necesidades cotidianas, utilizarlo como herramienta para el desarrollo y la transformación social.

Concebimos el Cine de No ficción como la obra audiovisual que resulta de las diferentes acciones y procesos que ejercen una mirada activa hacia lo real, a lo cotidiano, a la vida y la subjetividad de las personas. Dimensiones que soportan vivencias y maneras de definirnos como sujetos, y que consideramos irrepresentables por excesivas, por ello sostenemos que la No ficción trata de alcanzar algo que fuga constante, y en ese proceso genera, a partir de situaciones existentes y la utilización de recursos austeros, narrativas alternativas y transgresoras que discursan sobre lo que somos.  Por ello nos enfocamos al transcinema, al cine documental, el cine autobiográfico, el cine etnográfico, el videoarte y el video experimental.

TARZÁN Y LA SUBJETIVIDAD PERDIDA
La crisis y la imposibilidad de la No Ficción como fundamentos del encuentro Corriente
Edward De Ybarra

¡Aaaúuaúaaa…! ¡Aaauaúaa…!
Tarzán (Johnny Weismuller) es internado en un manicomio por creerse Tarzán.

(…)
En su cuarto Tarzán da vueltas como condenado
y en su rayado papel de loco repara en el espejo del lavabo y quisiera lanzarse.
Tarzán varias veces campeón olímpico de natación.
Amor, juventud y dinero, la veleidosa gloria:
todo desde el trampolín se le fue al agua.
Todo se lo devoraron con voracidad las fieras.
Pobre Tarzán indefenso y desnudo,
descolgado del ecran por inservible,
loco, completamente solo entre los locos,
aullando perdido en su paraíso perdido,
sin Jane, sin chita, sin fuerzas, sin grito,
solo con su soledad y sus taparrabos

“Tarzán y el paraíso perdido” de Arturo Corcuera 1

Este escrito se hace para expresar varios de los fundamentos que constituyen la propuesta discursiva desde la cual se desarrollan las experiencias que dan forma y contenido a “Corriente: Encuentro de desarrollo de cine de no ficción”, proyecto cultural que se realiza y empeña en seguir sucediendo desde el año 2014 teniendo como sede principal la ciudad de Arequipa al sur del Perú, desde la cual hemos empezado a expandir actividades hacia espacios de Puno, Cusco, Huancayo, Ayacucho, Chiclayo, Trujillo y Lima.

Iniciamos citando fragmentos del Tarzán de Corcuera para enunciar a un sujeto que atraviesa por procesos de crisis, ruptura, transgresión, disputa, conflicto y resistencia, a partir de los cuales podemos concebir un lugar de posibilidades de encuentro, afecto, aprendizaje y transformación. Procesos fundamentales en nuestra propuesta.

El término griego crisis es de origen médico e indica “una mutación grave que sobreviene en una enfermedad para mejoría o empeoramiento, “pero también “el momento decisivo en un asunto de importancia”. 2 La crisis es así entendida como potencia de mutación, como un momento de decisión crucial e irrevocable, un lugar de paso. Vamos tras de ella en cada actividad, acción y/o experiencia que forma parte del Encuentro Corriente, para generar vivencias de alteración, sacudida y transformación.

Generar una crisis es lo que buscamos, sobretodo una crisis de la mirada, para concebirla como un lugar reflexivo donde el sujeto se aprehende a sí mismo como alguien siempre sometido a la posibilidad de ser visto desde otro lugar. 3 Así esperamos propiciar una ruptura en la subjetividad de las personas, ya sea en su condición de sujetos individuales y/o colectivos.

El Tarzán de Corcuera ha transgredido el paraíso de la pantalla de cine para hacer su aparición en la “realidad”, ha dejado de ser el héroe del espectáculo cinematográfico para ser ahora la encarnación de una subjetividad que se enfrenta y entra en tensión con esta realidad que es siempre precaria, en tanto nunca está totalmente inscrita en la voluntad de los sujetos. 4 Una realidad que lo despoja de su grito, de sus lianas, de los suyos, en definitiva de su paraíso de luces y sombras para sujetarlo a una camisa de fuerza, pues su transgresión se ha salido del guion por partida doble, ya no es más el Tarzán mimado por los reflectores y tampoco el Johnny Weismuller varias veces campeón olímpico de natación, la suya es ahora una subjetividad perdida e irresuelta, una subjetividad en crisis, de desenlace insospechado, es un lugar de posibilidades que aúlla y se resiste.

Proponemos al cine de No Ficción como expresión de ese lugar de posibilidades, como expresión de miradas críticas y en crisis que discursan sobre lo que somos. Un lugar en el cual es posible problematizar las miradas que podamos tener de nosotros y abandonar una lectura inflexible, estable y legible para dar espacio a una visión inestable de redescubrimiento, de fuga, heterogeneidad y alteridad. A la vez consideramos que no es posible la No Ficción como representación de la realidad tal cual es, o como está dada, nos inclinamos por considerar que para cualquiera de nosotros no es posible no contarse el cuento de ser “alguien”, un sujeto. 5

Y es por ello que no concebimos la No Ficción como representación “objetiva” de lo real, sino más bien como proceso creativo en el que no hay nada dado y en el que se hace del mundo un mundo filmado, es decir, ambiguo, reversible, virtualizado, acelerado, aligerado. Un mundo sometido a los sueños y a los fantasmas de los hombres. 6

Quizás, Como no renunciamos de forma espontánea a la versión tranquilizadora de un cine reflejo del mundo, la eventualidad de una diferencia tal nos inquieta. 7 Y a nosotros no solo nos inquieta sino que nos genera una gran curiosidad.

Esta subjetividad perdida y en tránsito, está también en disputa, pues aunque indefenso y desnudo, abatido y vencido por una camisa de fuerza, este Tarzán aún grita y aúlla, y es ese resquicio que contiene su resistencia el que deseamos amplificar. Concebimos así el Cine de No Ficción como ese espacio de resistencia, relativamente libre o liberado, de creatividad y de mutación que existe vulnerable a las prácticas de transformación, como una zona de perforación en las mallas del poder (económico y semiótico-cultural) para experimentar localmente con el rechazo, el disentimiento y la alteridad. 8

Consideramos que el Cine que proviene de la industria del espectáculo y se hace para entretener, distraer y generar divisas, es algo más que “un conjunto de imágenes”, es algo que deforma y transforma imaginarios y subjetividades con sus articulaciones hegemónicas. 9 Lo cual sostenemos también acerca de las otras plataformas audiovisuales que imperan y dan forma a la globalización mediática que difunde representaciones culturales que ocupan guiones demasiado simples, narrativas demasiado esquemáticas, usos estereotipados de la identidad y la diferencia, para capturar la fantasía de sus consumidores en moldes de comportamiento e identificación fáciles de clasificar y encasillar en las clasificaciones homogéneas. 10 En un contexto en el que las nuevas tecnologías de la información han contribuido en efecto a una difuminación de las fuentes y de los contornos de la información, que permite a las instituciones desplegar estrategias propiamente biopolíticas de construcción de la realidad. 11

El Cine de “No Ficción” que promovemos aparece como contraposición a esta situación y hace uso de estas mismas nuevas tecnologías para posibilitar la circulación de relatos alternativos, de lo no-reconocible, lo que extraña y desorienta la linealidad: el secreto, la falla, el residuo o el excedente, como una otredad rebelde que no se deja subsumir en las clasificaciones e identificaciones de una comunidad predeterminada. 12

Son a estos relatos alternativos y otredades rebeldes a los que dedicamos nuestra atención y trabajo, pues creemos que son estos los que pueden activar los desajustes entre las condiciones dadas de existencia y los nuevos montajes del pensamiento, que puedan hacer aparecer, en cada variación de contexto, (…) lo emergente, lo insurgente, lo no correspondido, lo inexplorado.(…) las luchas de segmentos políticos existenciales que buscan arrancar a lo globalizado y lo totalizado ciertos vectores de subjetividad no-cautiva. 13

Todo este trabajo, lo entendemos a su vez como un servicio, como un aporte que posibilite, aunque de manera parcial y temporal, un derecho colectivo de las audiencias a recibir contenidos audiovisuales diversos, variados, plurales y de alto valor expresivo. Que nuestros públicos dejen de estar limitados a lo limitado de la oferta audiovisual de las pantallas comerciales de cine, televisión, internet, entre otras, y les brindemos la posibilidad, a las personas que acuden al encuentro, de encontrarse con otras formas de ver, hacer y pensar el audiovisual.

Nos enunciamos como algo corriente, pues deseamos quebrar la autonomía del cine y las artes audiovisuales como lugares exclusivos de unos pocos y dejar de hacer del cine un espacio cerrado para hacer de él un conjunto de espacios de contaminación, de contagio entre adentro y afuera, es decir, dejar de hacer del cine una esfera limitada de no disipación del valor estético y cultural. Por ello también propiciamos e incitamos a buena parte de nuestros públicos a descubrir sus capacidades en el uso del lenguaje audiovisual, desde sus propias subjetividades y miradas, y los motivamos a que entren en el conflicto de decidir entre ejercer un punto de vista autónomo y desobediente o reproducir la forma imperante de ver las cosas.

Buscamos construir formas de visibilidad y de decibilidad, (…) proponemos el audiovisual como una serie de medios de expresión y acción a quienes puedan estar desprovistos de ellos. (…) Lo que es políticamente relevante para nosotros no son las obras, sino la ampliación de las capacidades ofrecidas a todos y a todas de construir de otro modo su mundo sensible. 14

La crisis que deseamos propiciar la concebimos también como un aporte que anime las complejidades de la comunidad en la que accionamos, entendida como sujeto colectivo, complicado, confuso, no idéntico a sí mismo. En permanente discusión, polémica y crisis consigo mismo. En permanente proceso de autoconstrucción y de resolución de los dilemas que lo animan y lo constituyen. 15

Y lo que hacemos no lo hacemos desde un lugar al margen del sistema, pues no creemos en exterioridades puras, no nos reconocemos marginales o distantes a la realidad o sistema ante el cual tratamos de ejercer una mirada crítica, no buscamos emitir un juicio distanciado, pues consideramos que ya no contamos con una extraterritorialidad que nos haga permanecer a salvo de los tráficos de signos del capitalismo cultural. Ya no hay lugar para esta figura de la distancia crítica como separación radical entre un adentro (el hipercapitalismo mediático) y un afuera (alguna zona no contaminada por sus redes de dispersión de valor y del sentido). 16

Nos gusta más bien situamos y discurrir en espacios de cruce, de intersección, de contaminación, en los que empezamos a enunciarnos, poco a poco, año a año. No al margen del sistema, no en un lugar “fuera de”, sino más bien en pliegues e intersticios, márgenes de desajuste interno dentro de los bloques de prácticas y discursos sedimentadas 17. buscando poder infiltrarlos con un potencial contestatario. Espacios que consideramos se generan en el encuentro de las personas, en su afectación mutua, en el contagio y contaminación recíprocos, entre unos y otros, sin los cuales el aprendizaje no sería posible, lo que incitamos es el encuentro, la conexión, la intersección entre distintos sujetos, individuales y/o colectivos.

Finalmente, este es un proceso que surge principalmente del trabajo en colaboración de varias personas, instituciones y plataformas culturales. Somos un proyecto que desde su concepción y gestión nace del encuentro de propuestas diversas. No somos una propuesta integral, sino más bien con rupturas y heterogénea, y esperamos en el futuro seguir siendo una suerte de discurso y proceso en constante crisis y transformación.

Notas
1. Arturo Corcuera, “Tarzán y el paraíso perdido”.
2. Nelly Richard, “La crítica: entre lo artístico y lo cultural”, Ideas recibidas: un vocabulario para la cultura artística contemporánea, Barcelona. MACBA, 2009, p. 71
3. Víctor Vich, “Poéticas del duelo: ensayos sobre arte, memoria y violencia política en el Perú”. Lima. IEP, 2015, p. 98.
4. Ibíd. , p. 154.
5. María Virginia Jaua, “The act of Killing / la irrepresentabilidad de lo real”, visto en http://salonkritik.net/. 2013.
6. Jean Louis Comolli, “Documento y espectáculo”, Ideas recibidas: un vocabulario para la cultura artística contemporánea, Barcelona. MACBA, 2009, pp.115-116.
7. Ibíd. , p. 116.
8. Nelly Richard, “La crítica: entre lo artístico y lo cultural”, Ideas recibidas: un vocabulario para la cultura artística contemporánea, Barcelona. MACBA, 2009, p. 69.
9. Ibíd. , pp. 58-59
10. Ibíd. , p. 61.
11. Olivier Collet y Jérôme Lefaure, “Tras las huellas del delito”, Tras las huellas del delito: Angie Bonino, Lima. 2014, pp. 8-10.
12. Nelly Richard, “La crítica: entre lo artístico y lo cultural”, Ideas recibidas: un vocabulario para la cultura artística contemporánea, Barcelona. MACBA, 2009, p. 61.
13. Ibíd. , p. 69.
14. Amador Fernández Savater, “La emancipación pasa por una mirada del espectador que no sea la programada. Entrevista a Jacques Ranciere”, Desacuerdos 6, Barcelona. MACBA, 2011, p. 31.
15. Eduardo Rinesi, “Clase 2.Derechos individuales y colectivos”, Seminario 1: El estado de los derechos colectivos, Diplomatura en promoción y gestión de los derechos culturales, Buenos Aires. Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, 2016.
16. Nelly Richard, “La crítica: entre lo artístico y lo cultural”, Ideas recibidas: un vocabulario para la cultura artística contemporánea, Barcelona. MACBA, 2009, p. 63.
17. Ibíd. , p. 67.